¿Cómo se están preparando otros países para incorporar la IA a sus economías?

Rover en Marte

Este profundo cambio de paradigma futuro ya está produciendo que las inversiones en IA por parte de los países y las empresas se hayan incrementado muy rápido, principalmente en EEUU y China. Por ejemplo, en 2016 las inversiones por gigantes como Google y Baidu han alcanzado $30.000M, incluyendo las fusiones y adquisiciones de empresas. Además la inversión en capital riesgo se ha triplicado hasta alcanzar $8.000M, al mismo tiempo que en ambos países se han desarrollado iniciativas de gobierno para apoyar el uso de la IA en el sector privado y el público. En el momento presente el país líder en el uso y desarrollo de la IA es EEUU, realizando el 60% de las inversiones mundiales. Pero China está avanzando muy rápido, desarrollando el 17% de las inversiones mundiales. Con diferencia la zona económica que más rezagada se está quedando es Europa a pesar de producirse desarrollos significativos en UK, Alemania, Francia y varios países nórdicos. Y dentro de Europa España ya está tomando sus habituales posiciones de cola en estas materias.

Inversiones

EEUU y las empresas como 'drivers' de la IA

En EEUU se han implementado varias políticas, especialmente en la etapa de Obama. Se han centrado en tres aspectos:

  1. ¿Cómo se puede apoyar el desarrollo de la IA y promover sus efectos positivos?

  2. ¿Qué impacto va a tener la IA en los puestos de trabajo y cómo puede ser educada la población para el futuro de su vida laboral?

  3. ¿Cómo se puede dar apoyo a la fuerza laboral durante este cambio y cómo se puede garantizar un crecimiento económico y una distribución de los ingresos meritocrática y equitativa durante esta revolución?

EEUU no tiene un programa de IA dirigido por el gobierno, como está haciendo China con el PCCh. En lugar de eso su desarrollo se basa en estructuras y esfuerzos existentes, que son muy significativos al mismo tiempo que el sector público tiene un gran impacto mediante la industria de defensa (NSF y Darpa).

La gran fuerza de EEUU reside en sus corporaciones, con empresas líderes globales como Apple, Amazon, Google, Microsoft, Facebook, IBM, etc. Son compañías que tienen acceso a enormes cantidades de datos, por lo que son capaces de desarrollar IA con facilidad y eficiencia tecnológica al mismo tiempo que la aplican a varias actividades empresariales.

También tienen varios hubs de innovación tecnológica como el famoso Silicon Valley (multiplicándose en otras capitales como Nueva York), donde miles de startups muy dinámicas operan de forma conjunta con esas mismas grandes corporaciones. Las universidades apoyan estas empresas incipientes durante su desarrollo proporcionando accesos a investigación, patentes y resultados. Por otro lado los centros de investigación reciben datos de las empresas que facilitan las investigaciones.

Europa tiene varias estrategias, España un documento del Ministerio

Europa no tiene una estrategia uniforme sobre la IA, pero los estados miembros de la UE ya están poniendo en marcha diferentes iniciativas. La CE ha iniciado prácticas de armonización y legislación (MyData, Digital Single Market y Digitizing European Industry), al mismo tiempo que apoya el desarrollo de la IA y los negocios digitales. La IA destaca en el programa Horizon 2020 a lo largo de varios campos temáticos.

Son los estados quienes tienen la responsabilidad de desarrollo y cada uno de ellos tiene diferentes estrategias en el uso de la IA. Francia y Alemania por ejemplo han hecho inversiones en IA con dos estrategias bien diferenciadas.

El objetivo de Francia es clarificar primero la discusión y el debate sobre la IA para potenciar la actividad de la comunidad de IA en Francia, a nivel doméstico y también en el ámbito internacional. Tiene tres áreas principales: Investigación, educación, innovación e impacto social y económico.

Alemania ha establecido una organización especializada en IA llamado DFKI (Centro Alemán para la IA). Es quien dirige y desarrolla la innovación comercial del software basado en IA. Sus actividades reciben fondos federales y regionales, además de contribuciones privadas.

Por lo que respecta a España, el 4 de marzo de 2019 fue el propio presidente español quien presentó directamente la Estrategia para la Inteligencia Artificial en I+D+I, urgido por el Plan coordinado de la IA europeo aprobado a finales de 2018 y las declaraciones una semana antes de la patronal AMETIC en un comunicado donde advertía sobre la urgencia de “disponer de una estrategia nacional (con objetivos y recursos) en materia de Inteligencia Artificial que cuente con la participación de la industria digital”.

España: Objetivos extraídos de las prioridades definidas en el documento

El documento presentado por el gobierno no es una estrategia tal y como informa engañosamente la publicidad institucional, la portada del documento y el vídeo asociado. Pues el propio presidente calificó la iniciativa como “embrión” y “primer paso”. Se trata de unas recomendaciones preliminares de un ‘Grupo de Trabajo en IA’ compuesto por unos expertos de los sectores público y privado de los que se tiene primera noticia gracias al documento. No hay por tanto objetivos definidos ni tampoco recursos asignados. Los únicos cálculos económicos recogidos son los realizados por PWC sobre el impacto global de la IA, los de la propuesta de la UE y las inversiones realizadas por los gobiernos anteriores.

Como en otras ocasiones y es tradición política española, cuestiones nucleares de la economía nacional se dejan al criterio del nuevo presidente del gobierno para que lamine las iniciativas del presidente anterior. Porque ya estaba constituido un Grupo de Sabios sobre Inteligencia Artificial y Big Data hacía casi año y medio para elaborar un libro blanco sobre esta materia, tal y como explica el presidente de AlicanTEC Andrés Pedreño. Documento que se debería haber publicado en julio de 2018 pero la famosa moción de censura lo impidió. No obstante, el primer borrador de ese libro blanco ya estaba en manos del gobierno en noviembre de 2018 pero no se ha tenido más noticia al respecto. Pues el nuevo no recoge ninguna referencia a ese equipo, su borrador y sobre todo ninguno de sus autores aparece referenciado. Es decir, todo ese trabajo podría haberse tirado a la basura.

Pedreño resumía el retraso de España con un sencillo ejemplo (noviembre de 2018): "Hace unos meses Francia nos impresionaba con una apuesta de 500 millones para IA. Hace un mes solo el MIT anunció que invertirá 1.000 millones. Sabe en qué división juega y los europeos todavía no nos hemos enterado. No digamos ya los políticos españoles". Para Pedreño la inquietud debería estar centrada en la formación. "La educación es absolutamente esencial. Estamos preocupados por la generación de empleo cuando deberíamos estar preocupadísimos por el potencial empleo que no se va a crear debido a una falta de estrategia para desarrollar el capital humano. En los próximos cinco años se necesitarán 1,25 millones de empleos relacionados con el universo STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) cuando ni siquiera vamos a ser capaces de generar ni la cuarta parte. Pero además tampoco vamos a poder importar este talento de otros países porque el reto es común para todos. Una de las posibles soluciones que proponen Oliver y Pedreño es la introducción del pensamiento computacional en la Educación Primaria y Secundaria con el objetivo de "generar más vocaciones en el ecosistema del algoritmo". Básicamente consiste en que los niños comprendan el lenguaje de la máquina jugando con ellas, de la misma manera que ahora ya aprenden idiomas. "Esto va a ser importante ya vayan a ser biólogos, arquitectos o economistas. Todos vamos a tener que dialogar con las máquinas". Lo mismo ocurre con la Educación Superior. "Hace falta hibridación en títulos universitarios".

Analizando las prioridades de ese documento se pueden encontrar unos objetivos más o menos concretos. Serían los siguientes:

P1: Avanzar hacia una estructura que permita desarrollar un sistema de I+D+I en IA y valorar su impacto

Entre las medidas mencionadas aparece la recomendación de elaborar un “mapa de capacidades actuales de la IA en España” y lanzar una “Red de Nodos de Investigación en IA” que sirva a su vez para crear una “Red de Centros de Excelencia en IA”. Una parte esencial de esa estructura organizativa debería ser el “desarrollo de los agentes e instrumentos que permitan la transferencia de conocimiento de la academia a la empresa”.

P2: Establecer áreas estratégicas donde desarrollar las actividades de I+D+I en IA

En este apartado se identifican dos grandes áreas: IA para la economía (administración pública, educación, salud y territorios inteligentes) e IA para la sociedad (industria 4.0, recursos naturales y energía, seguridad y turismo e industrias extractivas). Se identifican además las tecnologías de la IA más relevantes en cada una de las áreas destacando el papel de la tecnología del lenguaje, los sistemas inteligentes de predicción, el aprendizaje automático y la visión por computador.

P3: Definir y desarrollar las acciones que permitan la transferencia de conocimiento

En este apartado se recogen iniciativas como la convocatoria de proyectos de Compra Pública Innovadora en IA o la creación de una plataforma y un ecosistema computacional “donde la universidad, los centros científicos y tecnológicos y las pymes nacionales puedan experimentar sus desarrollos innovadores antes de lanzarlos al mercado. Esta plataforma debería actuar como ventanilla única, brindando y mostrando servicios, experiencia, algoritmos certificados, modelos de programación, herramientas de desarrollo, componentes, módulos, bases de datos no sesgadas, recursos informáticos, funciones de creación de prototipos y acceso a financiación pública y privada”.

P4: Desarrollar un sistema que fomente la formación transversal y profesional en IA

“Es necesario adaptar el modelo educativo […] contemplando la hibridación formativa de ciencias, tecnología y humanidades y formando para pensar y actuar y no solo para saber.” Según el documento esos conceptos deberían estar presentes en un gran número de grados universitarios, en especial pero no únicamente, los vinculados a las especialidades STEM. También se pretende “fomentar la formación continua a lo largo de la vida profesional […] por la transformación de un importante número de puestos de trabajo actuales y de la necesidad de “reformular e impulsar programas educativos de distintas tipologías con grados o postgrados específicos, pero también cursos especializados y cursos MOOC de alta calidad”.

P5: Desarrollar un ecosistema digital de datos y poner en valor las infraestructuras

El documento señala que “nuestro país tiene que definir la hoja de ruta para la implementación de la Nube Europea de Datos Científicos, un sistema federado europeo destinado a almacenar, compartir y reutilizar datos generados en proyectos científicos financiados con fondos públicos. “Esta iniciativa de la comunidad científica española debe converger con el desarrollo del sector de la Reutilización de la Información del Sector Público (RISP, también conocido como Datos Abiertos u Open Data) en España”.

P6. Analizar la ética de la IA desde la perspectiva de la I+D+I

El documento subraya finalmente la necesidad de “evitar el sesgo negativo y los prejuicios que tiene nuestra sociedad, como el género, la raza y otras formas de discriminación”. Con esa finalidad se propone que el Comité Español de Ética de la Investigación redacte un “Código Ético de la IA alineado con los esfuerzos realizados por la Comisión Europea”.

Japón y la economía 5.0

La aproximación de Japón a la IA es una combinación de lo que están haciendo EEUU y China. Se basa en lo expuesto en el 6º Plan Base de Ciencia y Tecnología del Consejo de Ciencia, Tecnología e Innovación. Su objetivo es convertir Japón en una Sociedad Súper Inteligente o Sociedad 5.0. El programa está liderado por el Primer Ministro y en sus diferentes departamentos hay directores específicos.

El objetivo es conseguir un programa de cambio a nivel nacional en el que la sociedad actue como una plataforma piloto al servicio de los ciudadanos, con soluciones empresariales y cambio social emparejado. Estas áreas de cambio son:

  1. Eliminación de barreras entre gobierno y ministerios.

  2. Eliminación de obstáculos legislativos.

  3. Eliminación de obstáculos tecnológicos.

  4. Incrementar el nivel educativo y atraer más expertos internacionales.

  5. Alcanzar a los ciudadanos e informarles de los cambios en ciernes.

La IA es uno de los proyectos más importantes en los que aparece la tecnología y se van a dedicar cantidades significativas para realizar inversiones en investigación, desarrollo y aplicaciones. Por ejemplo, el CSM invertirá $550M desde el programa ImPACT a 16 consorcios tecnológicos intensivos en alto valor añadido, muchos de los cuales ya están involucrados en el desarrollo de la IA. Adicionalmente se dedicarán $250M anualmente desde tres ministerios para el desarrollo de la IA.

China y el PCCh como impulsor y planificador de toda la IA

El punto de partida chino es completamente diferente del americano, porque es el gobierno mediante el PCCh quien toma el control del sector de la IA y de la creación de los negocios relacionados.

En 2016 el gobierno anunció que crearía un mercado de la IA de $15.000M en 2018. Con independencia de no haberlo conseguido todavía, las inversiones han dado su fruto como revelan las estadísticas sobre startups. Además también hay grandes corporaciones líderes mundiales en la utilización de IA como Alibaba, Tencent y Huawei.

En julio de 2017 el gobierno chino publicó su Plan de Desarrollo de la IA para la Próxima Generación. El objetivo de este plan es impulsar China a la posición de líder global en el desarrollo de la IA y convertir el país en hub de innovación mundial de IA. Con esa finalidad se ha creado la Oficina para el Plan de Promoción de la IA (forma parte del Ministerio de Ciencia y Tecnología) para encargarse de su implementación centralizada. Ese plan está dividido en tres etapas:

  1. En 2020 China será el país que más desarrolle este campo, consiguiendo que la industria de la IA sea un área de importante crecimiento en el mercado.

  2. En 2025 la IA será uno de los factores clave de la reforma industrial y económica del país, liderando a nivel mundial la inversión en I+D de IA, aplicando estas innovaciones de forma extensiva en la industria, la sanidad y la defensa.

  3. En 2030 China tiene que conseguir el liderazgo mundial de la IA y ser el principal centro de innovación. Se tendrán que haber producido para entonces avances rupturistas significativos, consiguiendo aplicaciones industriales pioneras a nivel mundial.

Un milagro chino: de la ingeniería inversa a la supremacía tecnológica en 30 años

La lucha por la supremacía en el campo de la tecnología de frontera está destinada a revolucionar las relaciones económicas mundiales en las próximas décadas. Lo explica sin rodeos incluso el mismísimo órgano oficial de la República Popular, el Global Times. Las disputas comerciales son solo el trasfondo de la pugna por la hegemonía entre la primera y la segunda potencia mundial, por mucho que algunos todavía no consideren a China como la potencia que representa el cambio en el actual statu quo”.

En octubre de 2017, Xi Jinping pronunció en el Congreso del Partido un discurso de más de tres horas en el que instó a la nación a convertirse en líder en el campo de la IA, porque "esta tecnología cambiará el mundo". Para lograr el objetivo en 2030, el jefe supremo de la nación estableció un gasto de 150.000 millones de dólares. Hoy en día, en China el sector alcanza un valor de 3.500 millones de dólares y, a partir de este año, la inteligencia artificial se incluirá en los programas escolares de todos los colegios del país.

Según un informe de la Universidad Tsinghua de Pekín, la República Popular atrajo entre 2013 y 2018 el 60% de las inversiones globales en el campo de la IA. En octubre de 2018, el China Development Bank financió el desarrollo digital con 14.550 millones de dólares. El gobierno invirtió 2.300 millones en un centro de investigación para la IA en la capital y otros 5.000 millones para uno en Tianjin. El Ministerio de Ciencia y Tecnología ha asignado a cinco empresas privadas la tarea de acelerar el desarrollo de la IA: Baidu, Alibaba, Tencent, iFlytek y Sensetime.

En China se produce el 75% de todos los smartphones del mundo y el 90% de los ordenadores, pero la fábrica del mundo ahora quiere convertirse también en el cerebro del planeta.

La mina de datos china

Además del dinero, la inteligencia artificial requiere metadatos, recopilados por las grandes empresas digitales. Por esta razón, Pekín no quiere a los gigantes estadounidenses en su suelo. No tanto por razones de censura, sino por no compartir información valiosa para la supremacía en IA. De la misma manera el gobierno de Estados Unidos intenta, con algo más de resistencia, mantener a sus campeones nacionales fuera del mercado chino.

En la actualidad, China cuenta con la mayor base de datos del mundo. Las redes sociales del país recopilan mucha más información que las estadounidenses, aunque casi exclusivamente dentro de la República Popular. Los clientes chinos de telefonía móvil son tres veces más que los estadounidenses y gastan 50 veces más porque usan sus smartphones para pagar cualquier cosa: el tique del metro, alquilar bicis y hasta para dar limosna.

En China, WeChat (propiedad de Tencent) es internet. En una sola aplicación caben Whatsapp, Facebook, Twitter y el homebanking. La protección de la privacidad es muy débil y el gobierno puede acceder fácilmente a los datos personales, mientras que en Occidente los obstáculos legales son mucho mayores. Si la base de datos china para la IA ya es mucho más amplia que la occidental, ahora el gigante asiático necesita diversificarla, entrando en los mercados extranjeros.

La batalla por el 5G

Las infraestructuras donde se moverán todos estos datos adquieren una enorme importancia estratégica. Se estima que en 2035 el 5G podría mover un volumen de negocio de 12.300 millones de dólares. Pero no es solo una cuestión de dinero. Controlar la infraestructura también significa poderla desactivar o censurarla, así como tener acceso a información muy valiosa.

Hoy en día el 97% de todos los datos intercontinentales se transporta a través de cables transoceánicos. Una infraestructura construida principalmente por los gigantes tecnológicos privados de Estados Unidos. Su protección es un asunto de estado. El parlamentario conservador Rishi Sunak produjo un informe para el think tank Policy Exchange en el que advirtió que Rusia está "operando agresivamente" en el Atlántico, donde los cables conectan Europa con Estados Unidos.

Los estadounidenses dominan los flujos de datos, pero con la supremacía china en el campo del 5G este predominio podría debilitarse. Con el nuevo estándar muchos servicios pasarán del ethernet al inalámbrico, gracias a una densa red de antenas colocadas cada 50 metros. Pequeñas cajas que se instalarán directamente en las paredes de las casas, mientras que la seguridad de la red será a cargo del proveedor. Quién controle estas cajitas controlará la Red.

¿El enemigo en casa?

Hace un año, el personal de seguridad de la Unión Africana descubrió que sus ordenadores habían estado enviando datos a Shanghai durante cinco años todos los días. José Manuel Ávalos Morer, vicepresidente de Eurodefense Joven España, asegura que “todas las infraestructuras críticas son el objetivo principal de cualquier estrategia militar que se precie. Y es evidente que son susceptibles de ser saboteadas o atacadas”.

Frente al avance chino en el 5G todas las áreas de influencia de EEUU han sido llamadas al orden. Primero Australia, luego la Unión Europea y ahora Japón. El vicepresidente de la Comisión Europea para el Mercado Único Digital, Andrus Ansip, llegó a afirmar que la Unión Europea debería “estar preocupada” y “tener miedo” de Huawei y otras compañías chinas como ZTE. La tecnología del Dragón ya está en el banquillo de los acusados.

“En China hay una especie de ley no escrita según la cual prácticamente cualquier dispositivo que se conecte a la red debe tener una puerta trasera que envía datos a la madre patria. A lo largo de los años lo he ido comprobando también con compañeros del aquel país. Si compras un dispositivo móvil o IoT chino en China, este prevé un montón de puertas traseras. Con los comercializados en el mercado global son un poco más cuidadosos, aunque las hay igualmente”, avisa el hacker Yago Hansen.

“Si la infraestructura que transmite los datos no es tuya será mucho más difícil controlarla. Las empresas o los gobiernos que controlan esta tecnología podrían decidir bloquear el funcionamiento mundial de la infraestructura de una forma muy simple. Por ejemplo con un pequeño ataque hacia una vulnerabilidad que ellos conocen de antemano o una mala actualización, para que el servicio caiga cuando ellos quieran”, reconoce Hansen.

El caso Huawei

Huawei es la mayor empresa privada china, la primera del mundo en investigación científica y servicios de telecomunicaciones. Penetra en 170 países facturando más de 100.000 millones de dólares en el último año (+40%), con más de 74.000 patentes registradas. De sus 180.000 empleados, el 45% trabaja en investigación. Lo hacen en un campus que reproduce ladrillo por ladrillo las universidades europeas más prestigiosas. No son ladrones de patentes y es por eso que asustan a Washington. El arresto en Canadá de la hija del fundador es solo uno de los episodios de la disputa.

Huawei es líder a escala mundial en el desarrollo del 5G, con una inversión de 800 millones de dólares en investigación y desarrollo en 2018. Este año ha anunciado la firma de 22 acuerdos comerciales para el 5G (14 de ellos en Europa) y ha desplegado 10.000 estaciones base 5G. En España es el principal impulsor de esta tecnología. Fundada en 1987 con solo 3.000 dólares por Ren Zhengfei, desde sus inicios la compañía tuvo una clara propensión a la proyección internacional llegando a menudo a tocar los países más sensibles para la geoestrategia estadounidense.

Las principales agencias de inteligencia estadounidenses (CIA, FBI y NSA) insisten en la urgencia de prohibir los dispositivos Huawei y el senador de Arkansas Tom Cotton incluso llegó a afirmar que la empresa es “un brazo del Gobierno de China”. Tampoco es un secreto que Ren trabajara como ingeniero para el Ejército Popular de Liberación. De hecho, prácticamente todos los líderes de las principales compañías chinas son miembros del Partido Comunista. Es el descubrimiento del agua tibia, que confirma solamente que el desarrollo de la esfera de influencia china en la tecnología es la emanación directa de la estrategia geopolítica del país perseguida por el gobierno de Xi Jimping. Rutas de la seda y tecnología van de la mano.

“Algunas preocupaciones en torno a la seguridad de nuestra tecnología 5G eran legítimas, pero se han podido aclarar o atemperar a través de la colaboración de operadores y gobiernos, explican desde Huawei. Otras inquietudes de seguridad planteadas con falsedad, como excusas para bloquear la competencia en el mercado, retrasarán la adopción de nuevas tecnologías, aumentarán los costes de despliegue de la red y elevarán los precios para los consumidores”.

De acuerdo con algunos economistas, si Huawei hubiese podido competir en el despliegue de EEUU de 2017 a 2020, el país se habría ahorrado cerca de 20.000 millones de dólares en infraestructura inalámbrica. El enfrentamiento por el 5G es solo el primer capítulo de un desafío destinado a durar mucho y que, en los planes de China, tendrá que concluirse en 2049. Año en el que se conmemora el centenario de la creación de la República Popular. Para entonces, el gigante asiático quiere situarse al mismo nivel que EEUU. Desde el punto de vista tecnológico, económico y militar.