Las posibilidades de España en los mercados globales

Banderas

 

Revolución empresarial

Desde hace tiempo la industria ha sufrido un proceso de transformación digital. Esta revolución ha supuesto automatización y reducción en los costes de mano de obra de los procesos de producción. Esta es precisamente la etapa inicial que permite la introducción de la IA para que los productos y servicios queden relacionados con el análisis de los datos para incorporar alto valor añadido.

Estos avances son importantes y urgentes, pues permitirían equilibrar a largo plazo la balanza comercial deficitaria en la medida que las pymes exportan sus avances tecnológicos para incorporar una capa de IA como servicio en las empresas exteriores.

Este hecho está apoyado por las especiales características de la economía española, pues el peso de los servicios es superior al de la industria y lleva años acumulando fuentes de datos e información, permitiendo el desarrollo futuro de soluciones basadas en la IA. Los ecosistemas empresariales especializados tienen que desarrollar un papel principal, especialmente por lo que respecta a sus interconexiones globales y sobre todo donde son más fuertes.

España tiene una potente tradición industrial automotriz, de construcción e infraestructuras, turismo, logística, agroalimentación, química, farmacéutica, sanitaria, de electrodomésticos, energías renovables, papel y artes gráficas y finalmente calzado y textil.

Reforma del sector público

Crece la población al mismo tiempo que aumenta la esperanza de vida y todo esto mientras aumenta el coste de la sanidad y el servicio de nuestros mayores, presionando en la creación de soluciones que mantengan un gasto público en línea con los ingresos, incidiendo en la vida saludable y la prevención de las enfermedades.

La IA y otras tecnologías asociadas facilitan muchas oportunidades para el desarrollo de nuevas soluciones que mejoren la eficiencia en los procesos de salud al mismo tiempo que aumentan la productividad de los médicos y el personal sanitario en su conjunto.

España tiene buenas bases de datos sanitarias, cuyo uso correcto y aprovechamiento eficiente pueden posibilitar la aparición de productos y servicios únicos a nivel mundial, que ayudarán a mejorar la esperanza de vida y la calidad de las personas mayores en todo el mundo. Se trata de un mercado en constante crecimiento por la jubilación de la explosión demográfica de los años 60 y 70 y por lo tanto hay una oportunidad de mercado que debe ser convenientemente aprovechado por las pymes españolas, primero en el mercado interior facilitado por las administraciones públicas y finalmente en el exterior.

Una grave deficiencia que tiene el sector público español es el sistema educativo, en la actualidad descoordinado de todas estas necesidades laborales antes mencionadas excepto por los nuevos e incipientes sistemas de la FP-Dual y titulaciones universitarias científico-tecnológicas más o menos adaptadas. Urge en consecuencia comenzar un rápido proceso de correcta orientación académica en todas las CCAA, que ponga en valor no solo la matematización como siguiente paso después de conseguir la alfabetización, sino muy especialmente el desarrollo de los talentos individuales y las capacidades de los niños cuyas inteligencias se encuentren mejor orientadas al área científica y tecnológica. Al respecto ya advierte el Rey de España en el preámbulo de la LOE lo siguiente:

La pretensión de convertir España en una economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica, capaz de lograr un crecimiento económico sostenido, acompañado de una mejora cuantitativa y cualitativa del empleo y de una mayor cohesión social, se ha plasmado en la formulación de unos objetivos educativos comunes. A la vista de la evolución acelerada de la ciencia y la tecnología y el impacto que dicha evolución tiene en el desarrollo social, es más necesario que nunca que la educación prepare adecuadamente para vivir en la nueva sociedad del conocimiento y poder afrontar los retos que de ello se derivan.

Sector energético

El sector energético se encuentra en medio de una transformación global, en la medida que está saliendo de los hidrocarburos fósiles para entrar en las energías renovables y la electrificación de la movilidad autopilotada (vehículos autónomos eléctricos). Esto significa por ejemplo un sistema energético descentralizado y atomizado, con fuertes fluctuaciones en la producción de las diferentes fuentes energéticas. Las próximas redes de transporte tienen que tener en consecuencia la capacidad de anticiparse a las siempre cambiantes condiciones atmosféricas diarias y ajustar la complejidad del sistema en el menor tiempo posible. En este campo la IA ofrece enormes posibilidades y soluciones, pero además la energía es una infraestructura clave para la sociedad. Si se compara con los estándares internacionales, el sistema energético de España es muy avanzado y ya tiene implementadas muchas de las características más punteras.

Transporte inteligente

España es un actor importante en el transporte de mercancías y el transporte inteligente abre nuevas posibilidades porque los vehículos autónomos van a suponer una revolución en la movilidad tanto de mercancías como personas. En estas dos áreas, el manejo de datos y su IA asociada es crítica para el sistema económico y además las soluciones para el transporte son vistas por todas las consultoras como una de las áreas más significativas para hacer avanzar la IA.

España está comenzando con tímidas iniciativas, en medio de una maraña normativa que se complica en función de los intereses electorales como se está demostrando con los taxistas y las aplicaciones que trabajan bajo licencias VTC. Por no mencionar la micromovilidad de los patinetes eléctricos, los vehículos y motocicletas compartidas y un amplio abanico de soluciones que irán apareciendo en el futuro. España tiene que avanzar con claridad y sin trabas administrativas hacia la movilidad autónoma y electrificada sostenible con fuentes energéticas renovables, aprovechando sobre todo su enorme potencial solar para conseguir servicios con coste marginal cero que transformen las ciudades y poblaciones en centros inteligentes interconectados bajo una interfaz de servicios digitales, que cubran todas las necesidades y den oportunidades a nuevas pymes tecnológicas que sepan sacar partido de cada nicho de mercado o destaquen en la creación de soluciones globales originales de gran escalabilidad bajo la forma de startups innovadoras. El transporte inteligente permite por tanto una fundamentación sólida para crear aplicaciones de alto valor añadido relacionadas con la IA.

Sector de seguridad

Ha crecido a nivel mundial la necesidad de seguridad según avanza el nivel de vida de los ciudadanos al mismo tiempo que se incrementan las incertidumbres geopolíticas. La digitalización ha hecho posible además mediante varios mecanismos de reconocimiento mejorar la seguridad de las ciudades. Existe por tanto un mercado mundial de seguridad en constante crecimiento y expansión, requerido además por las personas e instituciones.

Al mismo tiempo el propio desarrollo de la IA exige soluciones de transparencia por un lado y de gestión segura de la información por otro. En cualquier caso debe ser el ciudadano individual el foco de atención principal en todo momento.

Robótica

Cinco años seguidos lleva subiendo la venta de robots a nivel mundial. Un 29% en 2017, para ser exactos. Cifra que aumenta a un 54% en la industria del metal, la de mayor crecimiento el pasado año. El sector automovilístico sigue liderando la clasificación mundial de ventas, no obstante, con un total de 125.000 unidades vendidas. Son datos del informe de 2018 de la Federación Internacional de Robótica.

Las causas del aumento de la demanda de robots industriales (según la IFR, se ha acelerado considerablemente desde 2010) son la " tendencia constante hacia la automatización y las continuas mejoras técnicas innovadoras en robots industriales". En su informe de 2017, le IFR incluía ya a España en su apartado "otros importantes mercados europeos", ya que 2016 alcanzó un nuevo pico de ventas: 3.900 unidades en total. Con esta cifra, se sitúa aún a años luz de China (87.000 robots industriales vendidos ese mismo año) y de los otros cuatro mercados líderes: Corea del Sur, Japón, Estados Unidos y Alemania. Esta última está a la cabeza en Europa, con casi 20.000 unidades vendidas por delante de Italia y Francia (los otros dos países que superan a España).

En cuanto a robots incorporados en España, la cifra se redujo un 13% en 2016, con un total de 3.221 unidades, según estadísticas de la Asociación Española de Robótica y Automatización. No obstante el parque de robots creció un 6% y de nuevo la industria automotriz se lleva la palma, seguida del metal y del sector de alimentación y bebidas.

¿Cuál es la lectura de todo esto? ¿Se puede decir que España ocupa una buena posición en el tablero internacional de la robótica? Ángel Hernández de Fetch Robotics no es muy optimista. Cree que España podría ser un país destacado en robótica pero no lo es porque "tiene un déficit de innovación por el mal trato que se le ha dado, no por falta de talento. Producimos ingenieros excelentes, con un talento increíble que se acaban yendo a otros países. Los políticos y administraciones públicas aparentan hacer mucho pero producen mucho menos de lo que deberían para la cantidad dinero público que reciben. Se han aprovechado del cuento de la emprendeduría y de los emprendedores, que no ha sido más que marketing barato. Se han aprovechado de las espaldas de la gente joven sin preocuparse de establecer bases sólidas para su posterior crecimiento. Se ha abusado de palabras vacías y se ha vendido mucho humo sin generar nada. No se ha creado una estructura que soporte la creación de empresas rápidas y el sistema de autónomos sigue funcionando igual. Nosotros damos por hecho que robot que vendemos a China, robot que nos copian. Y en Japón innovan más barato y de calidad. Por tanto tu única arma para mantenerte a flote en este sector innovar".

Adopción robótica

Otra cuestión a valorar es la implantación real de soluciones robóticas de última generación. Pascual cita el informe The robots are ready. Are you? (Deloitte, 2017), que concluye que el 53% de las empresas afirma encontrarse en procesos de implantación de automatización robótica. El documento también destaca una menor resistencia de los empleados a este proceso, que "continúa superando las expectativas de beneficios no financieros". Entre ellos, la precisión, los plazos o la flexibilidad. En lo económico el 61% de los encuestados para este estudio asegura haber cumplido o excedido sus expectativas de reducción de costes. ¿Qué dice el informe de Deloitte sobre el empleo? Según los encuestados la robotización permite "alejar a los trabajadores de las tareas transaccionales para que hagan otras de mayor valor, que también producen una mayor satisfacción en el trabajo".

Hernández comenta que son los factores económicos los que están empujando a adoptar los avances robóticos. "Una empresa no va a pagar por una máquina solo porque esta le haga la vida más fácil al trabajador. Aunque poco a poco se van entendido los beneficios sociales, laborales y económicos de estas tecnologías. "Son decisiones que toman los altos cargos, cuando lo normal sería que la necesidad viniese de los trabajadores a los que ayudamos para que su trabajo sea menos tedioso; a esas personas que están llevando un carro de un lado a otro decenas de kilómetros al día.

La parte más complicada de la implantación robótica es lidiar con países como España en los que las nuevas tecnologías son vistas como un ataque al statu quo y no se les da la oportunidad de introducir las mejoras que aportan porque eliminan privilegios adquiridos. Eso no sucede tanto en Asia o EEUU. Hernández achaca esto a unas leyes laborales que defienden a los trabajadores de una manera excelente pero muy conservadora. También lamenta que los nuevos modelos de negocio asociados a tecnologías robóticas emergentes sean "muy complicados de vender en Europa. En la cultura europea tenemos metido que tú pagas por algo y te lo quedas en propiedad, mientras que estas nuevas tecnologías vienen de la mano de modelos de negocio basados en el servicio ofrecido".

Los retos y la propaganda distópica

Uno de los retos principales es sacar el máximo provecho a los datos que todos esos robots generan. Al mismo tiempo que la Administración tiene muchos deberes que hacer en este sentido. "Hay iniciativas encaminadas a construir una España digital, pero la mayor parte de las inversiones que se están realizando son de empresas privadas".

Deloitte también habla de retos en su informe, pero a quienes les pone deberes es a las compañías que están adoptando procesos de automatización robótica. Entre tareas y consejos, la consultora destaca la necesidad de tener ambición, de pensar a lo grande y a lo alto (para que todo el mundo comparta la misma visión), de considerar los beneficios y no solo los perjuicios (reducción de personal mediante), de construir una base sólida (tecnológica y cultural), de centrarse en el proceso y de hacerlo todo con la mayor agilidad posible.

En un registro diferente Hernández destaca que otro reto para la robótica es el comunicativo: cómo alejarse de narrativas distópicas. "La robótica tiene muy mala reputación porque es muy fácil hacer mal marketing sobre robótica. La realidad sin embargo es que nadie quiere empujar un carrito de la compra durante 12 kilómetros al día. Es algo que no nos aporta nada como seres humanos. Nadie quiere realizar ese trabajo, no hay manera de defenderlo. Afortunadamente, hemos desarrollado una tecnología capaz de hacerlo por nosotros. Los avances que estamos logrando en robótica los hacemos en contra del marketing del mundo del cine pero sabemos que estamos ayudando a un bien que omite el mundo del espectáculo y el entretenimiento, que es eliminar las tareas más tediosas y mecánicas".